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| Nuestros amigos del trabajo y la información confidencial |
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Esta información ha sido reservada sólo al nivel gerencial de la organización, por razones obvias. Sin embargo, parte de la misma sale de ese ámbito y no tardó casi nada en llegar al resto de los colaboradores. El resultado: se generó un clima tenso, muy incómodo, se perdió la confianza en los jefes de la compañía y muchos colaboradores comenzaron a ver sus días contados en la empresa porque preferían irse. ¿Esto se podría haberse evitado? Si. La filtración de la información constituye una de las mayores preocupaciones a nivel gerencial. Mucho más para los responsables de la comunicación, principales víctimas de sus efectos adversos. Pero esta inquietud sólo se materializa cuando se presenta el primer caso y lamentablemente, ya es tarde. Lo que sigue son acciones correctivas que difícilmente terminen por sanar lo que esa información mal cuidada rompió. La pregunta más obvia sería ¿cómo es que esa información se filtra? La respuesta goza de igual calificativo: alguien habló de más cuando no debía. En este sentido, yo personalmente creo que una de las tantas causas de la filtración (y difusión) de datos confidenciales se explica a partir de una simple frase: todos tenemos amigos y nuestros amigos, tienen los suyos. ¿Qué significa esto? Muchas veces confiamos información y secretos en compañeros de trabajo que revisten el carácter de amigos porque los conocemos hace mucho, porque compartimos momentos extra-laborales o tenemos un vínculo que va más allá del laboral y que ha llevado a ganarse nuestra confianza. Pero ¿tenemos en cuenta que nuestro amigo del trabajo también tiene sus amigos del trabajo, con los que tiene confianza? Nosotros confiamos en el nuestro y el nuestro, en el suyo. Con esto no queremos decir que no hay que tener amigos en el trabajo o que no podamos confiar en ellos. Sólo que hay que tener cuidado con la gestión de este tipo de información. Primero porque corresponde, y segundo, por la salud y bienestar del clima institucional. Lógicamente no es la única causa del "escape" de información confidencial. Es necesario entonces estar atentos y comprometidos con los aspectos negativos que son consecuencia de la filtración de este tipo de datos y literalmente, pensar más de una vez antes de contar un secreto. Y terminamos con una frase de Benjamin Franklin: "Recuerde que no basta con decir una cosa correcta en el lugar correcto, es mejor todavía pensar en no decir algo incorrecto en un momento tentador."
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Juan Pérez es Gerente de Recursos Humanos. Desde dicha área, en conjunto con el resto de los directivos, tienen pensado implementar algunos cambios en la escala jerárquica y salarial y muchos de esos cambios pueden impactar negativamente en algunos puestos. Si bien la decisión ya está tomada, se están preparando acciones que minimicen los efectos adversos.




